Deslumbrante abismo

En algún momento ese libertinaje al que le has hecho tanto caso durante tanto tiempo se cansa y te deja con un impulso voraz que te hace estrellar contra un fuerte abismo.

Quedas con las manos vacías, miras hacia atrás preguntándote qué tenías, qué era real,  qué era imaginario y qué, sólo era una fugaz ilusión. Devuelves tu mirada al frente y te preguntas qué sigue contigo a tu lado, qué es verdadero que no se ha logrado escapar.

Introspección en el campo de batalla

El campo de batalla a veces es muy sombrío, el piso no se ve claro, solo veo tumultos y tumultos de polvo y desechos. Hay voces, gritos, alaridos, muchos movimientos rápidos desincronizados que intentan encontrar un sentido sin realmente tenerlo. En momentos el campo se hace oscuro y no deja de ver con claridad lo qué hay alrededor, tengo una armadura que me estorba, pero si mi la quito quedaría frágil, débil y desprotegida.

Una Canción de amor…

Sólo hace falta que tú y yo estemos juntas para que una orquesta de sonrisas comience su obra maestra. Nuestros cuerpos se preparan para entrar al escenario e inundarse de sonidos alegóricos. Sólo es necesario que las ondas que trasmiten tu cuerpo para hablarle al mío estén cerca para dejar caer todas esas sensaciones que sienten al verse, al tocarse, al sentirse.